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sábado, 23 de abril de 2022

Palacio Imperial: Pekín

Rincón de la Ciudad Prohibida, Pekín. Ilustración de Wikimedia Commons.

Columnas de madera
con su laca remota
como sangre del tiempo
girando sin cesar.

Y, en medio de sus múltiples 
largos tejados lentos,
un solo prisionero,
al que quienes le temen
llaman emperador.

Toda mi vida ha sido
como es este palacio:
lo prohibido en ella
he sido sólo yo.

Pasos en la nieve (2004)
Jaime Siles 

Palacio Imperial: Pekín

Rincón de la Ciudad Prohibida, Pekín. Ilustración de Wikimedia Commons.

Columnas de madera
con su laca remota
como sangre del tiempo
girando sin cesar.

Y, en medio de sus múltiples 
largos tejados lentos,
un solo prisionero,
al que quienes le temen
llaman emperador.

Toda mi vida ha sido
como es este palacio:
lo prohibido en ella
he sido sólo yo.

Pasos en la nieve (2004)
Jaime Siles 

domingo, 29 de abril de 2018

Bampo

Jaime Siles. Pasos en la nieve.

Hay en el agua nubes
y hojas de cilantro.
Y, como en los veranos
de mi infancia,
el aire huele a hollín.

Bajo su lenta bóveda
rosas y tuyas forman
un trasparente
centro geométrico
y su color me llega,
más que en la vista,
con la respiración.

Aspiro el loto
de roja lava nívea
y sé que un día
de hace varios siglos
estaba, estuve
o estaré aquí.

Pasos en la nieve (2004)
Jaime Siles

Bampo

Jaime Siles. Pasos en la nieve.

Hay en el agua nubes
y hojas de cilantro.
Y, como en los veranos
de mi infancia,
el aire huele a hollín.

Bajo su lenta bóveda
rosas y tuyas forman
un trasparente
centro geométrico
y su color me llega,
más que en la vista,
con la respiración.

Aspiro el loto
de roja lava nívea
y sé que un día
de hace varios siglos
estaba, estuve
o estaré aquí.

Pasos en la nieve (2004)
Jaime Siles

martes, 23 de julio de 2013

Canon

Jaime Siles. Canon.

Mis labios llegan a la playa más alta, a la arena más honda, a besar esos átomos, sin espacio, del aire. Beben la espuma herida por cuerpos temblorosos, acarician las noches de estaño o laterita, modulan tibiamente el perfil de las voces, las palabras sin rostro de las luces oscuras.
Hay un túnel de sombra más allá de los ojos. Y un hilo verde dice que la memoria existe. Es la retina viva que vibra en la garganta, el oleaje eterno que desconoce límites, el caballo sin freno que la muerte detiene.

Canon (1969-1973)
Jaime Siles

sábado, 22 de marzo de 2008

Ritornello

Nada hay en mí, sino esos horizontes
que alguien dormido contempla desde un mar:
desde otro mar, que acaso ya no existe.
Paeménides
Jaime Siles