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lunes, 6 de septiembre de 2010

¿Qué es un inglés?

Pierre Daninos. Fuente de la foto: Les éphémérides d'Alcide.

En el secreto de su gabinete de Harley Street, uno de mis amigos, conocido cirujano del cerebro, abrió un día el cráneo de un inglés.
Vio primero un acorazado de Su Majestad, luego un impermeable, una corona real, una taza de té, un dominio, un policía, el reglamento del Royal and Ancient Golf Club de St. Andrews, un coldstram guard, una botella de whisky, la Biblia, el horario del "Calais-Mediterráneo", una enfermera del Westminster Hospital, una pelota de cricket, niebla, un trozo de tierra sobre el cual el sol no se pone jamás y, en el fondo de su subconsciente, tapizado de césped secular, un látigo de nueve colas y una colegiala con medias negras.
Menos asustado que consciente de haber cometido tan lamentable indiscreción, no llamó ni a Scotland Yard ni a la Brigada del Vicio: cosió. No pudo hacer otra cosa que comprobar que todo aquello formaba un realmente buen inglés (1).

(1) El colaborador, aun a riesgo de sorprender a determinados puristas con los giros de una frase poco francesa, o con anglicismos, ha querido, en la medida de lo posible, conservar en el texto del mayor Thompson su fragancia, iba a decir su flavour, ateniéndose a la traducción literal. En esta ocasión: a really good Englishman. (Nota del colaborador.)

Los comentarios del Mayor Thompson
Pierre Daninos

domingo, 5 de septiembre de 2010

¿Qué es un francés?

Pierre Daninos. Fuente de la imagen: Ebrisa Online Gran Enciclopedia Salvat.

By Jove!... ¿Cómo definir a un francés?
La definición ritual del francés que come pan, no conoce la geografía y lleva la Legión de Honor, no es enteramente inexacta (aunque la legión de Honor, cuando uno se acerca, sea a veces el Ouissam de los alauitas)
Pero es insuficiente.
Me asusta el pensamiento de que si mi amigo abriera a un francés, caería, poseído por el vértigo, en un abismo de contradicciones.
La verdad... ¿Cómo definir a esas gentes que se pasan los domingos proclamándose republicanos y la semana adorando a la reina de Inglaterra; que dicen ser modestos, pero que hablan siempre de retener la antorcha de la civilización; que hacen del buen sentido uno de sus principales artículos de exportación, pero que conservan tan poco entre ellos que derriban sus gobiernos apenas formados; que colocan a Francia en su corazón, pero sus fortunas en el extranjero; que son enemigos de los judíos en general y tienen un amigo israelita en particular; que se regocijan escuchando a sus chansonniers ridiculizar a los militares, y al menor toque de trompeta se vuelven marciales; que detestan que se les critiquen sus extravagancias, pero que no cesan de denigrarlas ellos mismos; que dicen ser amantes de lo lineal, pero alimentan una afectuosa inclinación por la torre Eiffel; que admiran en los ingleses la ignorancia del "sistema D", pero se considerarían ridículos si declararan al fisco el importe exacto de sus rentas; que se burlan de los chistes escoceses, pero que intentan conseguir un precio inferior al marcado; que se refieren complacidos a su Historia, pero que no quieren historias; que no hay quien los haga pasar una frontera sin llevar de contrabando alguna cosilla, pero que detestan no estar en regla; que se obstinan en afirmar que son gente "a quien nadie se la pega" y se apresuran a elegir diputado al que les promete la luna; que dicen "Abril venido, no te quites ni un hilo", pero suprimen la calefacción el 31 de marzo; que cantan la gracia de su campiña, pero le dedican sus peores injurias; que sienten un gran respeto por los tribunales, pero no se dirigen a los abogados más que para ver la mejor forma de burlar la ley, y, en fin, que se quedan encantados cuando uno de sus grandes hombres les habla de su grandeza, de su gran misión civilizadora, de su gran país, de sus grandes tradiciones, pero cuyo sueño es retirarse, junto a una pequeña calle, en un pequeño rincón tranquilo, sobre un pequeño pedazo de tierra, con una mujercita que, contentándose con unos trapitos nada caros, les prepare sus buenos platitos y sepa, cuando se presente la ocasión, recibir amablemente a los amigos para jugar una partidita?

Los comentarios del mayor Thompson
Pierre Daninos