Alejandro Jodorowsky. El tesoro de la sombra.
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Amarras
—¡Maestro, no sé lo que yo haría sin mí!
—Serías maestro.
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El perezoso
Año tras año el viejo monje tibetano, en su nevado retiro, hacía girar, dormitando, su molino de rezos. Impulsado por una mano fláccida, el grueso cilindro giraba y giraba enviando hacia el cielo la vibración de sus letras sagradas. Como Dios premia los esfuerzos y no la pereza, cuando llegó la hora de la muerte, ofreció el cielo al molino de rezos y sumió en el infierno al monje.
Alejandro Jodorowsky



