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martes, 15 de junio de 2010

Bastará con puntuar debidamente algún concepto...

Fuente de la imagen: serifofnottingham
Perdón imposible
2
¡Maravillosa coma!
Este signo suele también usarse para ejemplificar las consecuencias que puede acarrear aun el menor de los cambios (ya hemos visto en el Prólogo el caso atribuido a Carlos V). En las letras españolas hay un ejemplo famoso al final de Los intereses creados de Jacinto Benavente:
CRISPÍN.— Y ahora, doctor, ese proceso, ¿habrá tierra bastante en la tierra para echarle encima?
DOCTOR.— Mi previsión se anticipa a todo. Bastará con puntuar debidamente algún concepto... Ved aquí: donde dice... «Y resultando que si no declaró...» Basta una coma y dice: «Y resultando que sí, no declaró...» Y aquí: «Y resultando que no, debe condenársele...», fuera la coma y dice: «Y resultando que no debe condenársele...»
CRISPÍN.— ¡Oh, admirable coma! ¡Maravillosa coma! ¡Genio de la Justicia! ¡Oráculo de la Ley! ¡Monstruo de la Jurisprudencia!
Perdón, imposible 
Guía para una puntuación más rica y consciente
José Antonio Millán

domingo, 17 de enero de 2010

«El que murmura cuando camina»


Fuente de la imagen: David Rumsey Map Collection
Mi historia trata de un pandhit, de uno de esos esforzados miembros del cuerpo que creó el coronel Stonewall en la India, para cartografiar el inmenso territorio enemigo que les rodeaba.

Disfrazados de monjes, con la túnica azafranada sobre el cuerpo, y el grado de suboficial de la Reina en el corazón, nada era lo que parecía. El rosario escondía un ábaco, y el puño del bastón un sextante simplificado. Lo que bisbiseaban constantemente no eran oraciones, sino cifras. Y a nuestro pandhit le encomendaron medir el Tibet.

Con el paso medido y uniforme que era la clave de todo, subió y bajó las montañas del Nepal, vadeó ríos, se unió a mercaderes, fue raptado por bandidos y cuando se escapó, desanduvo el camino en un rodeo que le habría permitido llegar de Bristol a Edimburgo.

Con el murmullo en los labios resolvió pasos en millas, las millas en docenas de millas, y las docenas en gruesas, que marcaba con guijarros en un pliegue de la túnica. ¡Un hombre descalzo para medir una extensión gigantesca, cuando la ortodoxia agrimensora exigía lentas cabalgaduras que arrastraban una rueda de dos metros de diámetro!

El viaje duró tres años. Volvió, dibujó un mapa con una precisión que hoy sabemos asombrosa, y se retiró con honores a los cincuenta años. Vivió mucho, conoció a sus nietos y hasta el final se puso el uniforme del ejercito británico los días de fiesta. En su vida plácida rodeado de los suyos, podríamos preguntarnos qué le quedó de su aventura, de no ser porque nos ha llegado (a través de las memorias de Stonewall, Veranos del Panjub) el sobrenombre con el que fue conocido el resto de sus días. Traducido de su dialecto local viene a ser: "el que murmura cuando camina".

viernes, 13 de marzo de 2009

Perdón, imposible

Coma. Fuente:Wikipedia
Perdón, imposible
(Guía para una puntuación más rica y consciente)
Prólogo
De mis años escolares recuerdo una anécdota atribuida a Carlos V (luego la he encontrado referida a otros reyes, pero nos dará lo mismo...). Al emperador se le pasó a la firma una sentencia que decía así:

Perdón imposible, que cumpla su condena.

Al monarca le ganó la magnanimidad y antes de firmar movió la coma de sitio:

Perdón, imposible que cumpla su condena.

Y de ese modo, una coma cambió la suerte de algún desgraciado...

Perdón, imposible
Guía para una puntuación más rica y consciente
José Antonio Millán