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domingo, 15 de marzo de 2009

Donde las gentes tienen cabeças de perros, y del más hermoso rubí del mundo

Grabado de DE Juan de Mandevilla (Valencia, Joan Navarro, 1540)
Libro de las maravillas del mundo
Libro II
Capítulo VIII
Donde las gentes tienen cabeças de perros, y del más hermoso rubí del mundo.

De aquesta isla se va hombre por la mar Occeana por muchas islas hasta una isla que ha nombre Bacemeran, la qual es muy hermosa y muy grande, de manera que tiene en ruedo cien leguas.
Y todos los hombres y mugeres de aquella tierra tienen las cabeças como perros, y los llaman "canefales" y son razonables y de muy buen entendimiento; y adoran un buey assí como a su dios, y cada uno lleva un buey de oro en la frente como a su dios en señal que ellos aman mucho a su dios; y van todos desnudos salvo que llevan un poco de trapo con que cubren sus vergüenças. Aquestas gentes son grandes de cuerpo y fuertes combatientes, y llevan una adarga al cuello con que se cubren el cuerpo, y una lança en la mano. Y si toman algún hombre en la batalla ellos se lo comen (y en esto parecen bien canes).
Y el rey de aquella tierra es muy rico y muy poderosíssimo y muy devoto según su ley d´ellos; este rey lleva todos los días perlas de oriente como avellanas colgadas del cuello a manera de cuentas, y en la manera que nosotros dezimos el "Pater Noster" y "Ave María" por las cuentas, assí dize aquel rey cada día quatrocientas rogativas a su dios muy devotamente ante que él coma; este rey lleva assí mismo alderredor de su cuello un rubí de oriente el qual es de muy gran valor, que tiene cerca de un pie de largo y cinco dedos en ancho; y en la hora que ellos lo eligen por rey, entonces le dan aquel rubí y él lo lleva todos días en su mano, y assí lo llevan ellos por la ciudad cavalgando con mucha honra y dende adelante le son todos obedientes y aqueste rubí lleva él al cuello.
Y si no lo truxesse assí no lo ternían por rey. El gran Can ha deseado mucho este rubí y jamás lo ha podido haver ni por guerra ni por amor. Aqueste rey es muy justiciero según su ley, y es tan justo que puede yr hombre por toda su tierra con quanto quissiere llevar que no ay ninguno tan osado que le ose hazer ningún daño que luego no sea hecha justicia d´él.
Libro de las maravillas del mundo
(Transcripción y presentación de Estela Pérez Bosch)
Juan de Mandeville

viernes, 22 de agosto de 2008

Libro de las Maravillas del Mundo (II)

Libro de las maravillas del mundo y del viaje de la Tierra Santa de Jerusalén y de todas las provincias y ciudades de las Indias y de todos los ombres monstruos que ay por el mundo
Capítulo LXII
De la tierra que los árboles traen lana y donde ay
animales que son medio hombre y medio cavallo,
e de los grifos

De aquesta tierra se va hombre por la tierra de Vaquera, donde ay malvadas gentes. En esta tierra ay árboles que fazen lana assí como las ovejas, de la cual ellos fazen paños para vestir. En aquesta tierra ay animales llamados "ipotonies", los cuales son medio hombre y medio cavallo, y cuando ellos alcançan alguna persona ellos se la comen.
Ítem, en esta tierra son ríos tres vegadas mas amargos que la mar. E ay en aquella grifos más que en otra alguna tierra. Algunos dizen que los grifos tienen el cuerpo como águila delante y detrás como león, y dizen en ello verdad, mas su cuerpo es mayor y más ancho que del león, y más fuerte es que cien águilas, porque uno d'estos grifos lieva en el pico un cavallo con el cavallero, o un par de bueys de un golpe, y lígalos tan fuertemente con las uñas como los ligaría hombre con una cadena, porque él tiene las uñas tan largas como un cuerno de buey, de las cuales uñas fazen vasos para bever, y de las plumas suyas facen arcos para tirar saetas.

Libro de las maravillas del mundo
(Edición Joaquín Rubio Tovar)
Juan de Mandeville

domingo, 3 de febrero de 2008

Libro de las Maravillas del Mundo

Capítulo primero.
De la Tierra Sancta de Hierusalem y de la vera cruz y de las regiones y diversas cosas que ay en ellas.

Quien quiere yr a ultra mar puede yr por muchos caminos, o por mar o por tierra, según las partidas donde estuviere; y será mi intención mostrar algunos lugares.
Primeramente, quien parte de poniente ha de passar gran tierra porque ha de andar Ungría, Esclavonia y una partida de Panonia y de Bulgaria que se llama "la tierra de búlgaros", y del reyno de Rusia una gran partida, las quales tierras duran hasta la tierra de Sarsltur y comarcan con Prusia.
Y passa hombre por la ciudad de Edipon y por el castillo de Bueissenburg, el que es en fin de Ungría, donde passa el río Danubio. Este río es muy grande y passa por Alemaña de suso de las montañas a la parte de Lombardía. Con este río se juntan otros quatro ríos muy grandes, y corre por mitad de Ungría y de Grecia y por el reyno de Tartaria, y allí entra en la mar hazia la parte de Oriente.
Después passa hombre por Bulgaria y entra en la tierra de los búlgaros, y allí passa una puente de piedra muy excelente que está encima del río Marro y a la ciudad de Estarnes, el qual passa después por Assinoplape para la ciudad de Pandernope, y dende a Constantinolpla, que se solía llamar Bizancio, donde suele estar y residir el emperador de Grecia. Y la yglesia es la más bonita del mundo, la qual se dize Santa Sofía, delante la qual está la imagen de Justiniano, que fue emperador de Grecia, el qual está de cobre dorado coronado, encima de un cavallo; y solía tener una mançana redonda en la mano, mas ella le ha sido quitada. Y dízesse que esto significa que el imperio ha perdido gran partida de su tierra, porque él solía ser emperador de Roma y de Grecia y de toda la Asia menor, de Suria y de la tierra de Judea donde es Hierusalem, y no menos de la tierra de Egipto y de Arabia; mas ya todo lo más es perdido, sino Grecia y la tierra que tiene solamente. Y algunos ha havido que han querido tornarle la mançana en la mano, mas ella no se le puede tener: la mançana significa la señoría que tenía sobre el mundo, porque es redondo; y la otra mano tenía levantada contra Oriente, en señal de amenazar a los malhechores. Aquella imagen está sobre un assentamiento de mármol.


Libro de las Maravillas del Mundo
(Edición Joaquín Rubio Tovar)
Juan de Mandeville