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martes, 4 de febrero de 2020

Cuentos de un minuto

István Örkény. Cuentos de un minuto.

Fenómeno

Un corcho que no se distinguía en nada de los demás corchos (dijo que se llamaba Sándor G. Hirt, pero ¿qué significa un nombre? Un nombre no significa nada) cayó al agua.
Durante un rato estuvo flotando en el agua, era de esperar, pero después pasó algo muy extraño. Se fue hundiendo poco a poco, llegó al fondo y no volvió a aparecer nunca más.
No hay explicación.

Errata pertinaz
(Nota de rectificación)

En el número del martes de nuestro periódico dimos la noticia de que la Academia Sueca le había concedido el grado de Doctor «Honoris Causa» a un científico húngaro a quien mencionamos, lamentablemente, con el nombre de Dr. Pálpéter Péter Pál. Además, no sólo en el texto, sino también en el título de la noticia publicamos mal el nombre Pálpéter Péter Pál.
El nombre correcto del excelente científico húngaro: Dr. Pálpéter Péter Pál.

Traducción del húngaro de Judit Gerendas

Cuentos de un minuto
István Örkény

Cuentos de un minuto

István Örkény. Cuentos de un minuto.

Fenómeno

Un corcho que no se distinguía en nada de los demás corchos (dijo que se llamaba Sándor G. Hirt, pero ¿qué significa un nombre? Un nombre no significa nada) cayó al agua.
Durante un rato estuvo flotando en el agua, era de esperar, pero después pasó algo muy extraño. Se fue hundiendo poco a poco, llegó al fondo y no volvió a aparecer nunca más.
No hay explicación.

Errata pertinaz
(Nota de rectificación)

En el número del martes de nuestro periódico dimos la noticia de que la Academia Sueca le había concedido el grado de Doctor «Honoris Causa» a un científico húngaro a quien mencionamos, lamentablemente, con el nombre de Dr. Pálpéter Péter Pál. Además, no sólo en el texto, sino también en el título de la noticia publicamos mal el nombre Pálpéter Péter Pál.
El nombre correcto del excelente científico húngaro: Dr. Pálpéter Péter Pál.

Traducción del húngaro de Judit Gerendas

Cuentos de un minuto
István Örkény

sábado, 11 de junio de 2011

Información

George Tooker. Burocracia, 1956.

Lleva catorce años en una portería, sentado detrás de la ventanilla. Todo el mundo le hace dos preguntas. La primera:
-¿Dónde están las oficinas de Montex?
Él contesta:
-Primera planta, a la izquierda.
La segunda:
-¿Dónde puedo encontrar el Centro de Reelaboración de Material de Desechos, "Trastos Viejos"?
A esta segunda pregunta él responde:
-Segunda planta, segunda puerta, a la derecha.
Durante catorce años no se equivocó nunca. Todo el mundo recibía siempre la debida información. Ocurrió una vez que una señora apareció delante de la ventanilla y le hizo una de las preguntas habituales:
-Podría decirme, por favor, ¿dónde está la oficina de Montex?
Entonces él, excepcionalmente, fijó los ojos en un punto lejano y dijo:
-Todos venimos de la nada y volvemos a la puñetera nada.
La señora presentó una reclamación. La reclamación fue atendida, examinada y, al final, sobreseída.
En realidad, la cosa no era para tanto.

Traducción de Judit Gerendas

Cuentos de un minuto
István Örkény

martes, 6 de julio de 2010

Anuncio (Nostalgia eterna)

Sergio Ceccotti. La lumière du samedi.

Urgentemente quisiera cambiar mi piso, plaza de Joliot Curie, quinta planta, dos habitaciones y cuarto oscuro, con armarios de cocina empotrados y con vistas al monte Sas, por otro situado en la plaza de Joliot Curie, quinta planta, dos habitaciones y cuarto oscuro, con armarios de cocina empotrados y con vistas al monte Sas. Estoy dispuesto a pagar la diferencia.

Traducción de Judit Gerendas.

Cuentos de un minuto
István Örkény

miércoles, 7 de abril de 2010

El hogar

István Örkény. Cuentos de un minuto. Thule ediciones.

La niña sólo tenía cuatro años, sus recuerdos, probablemente, ya se habían desvanecido y su madre, para concienciarle del cambio que les esperaría, la llevó a la cerca de alambre de espino; desde allí, de lejos, le enseñó el tren.
-¿No estás contenta? ese tren nos llevará a casa.
-Y entonces ¿qué pasará?
-Entonces ya estaremos en casa.
-¿Qué significa estar en casa? -preguntó la niña.
-El lugar donde vivíamos antes.
-¿Y qué hay allí?
-¿Te acuerdas todavía de tu osito? Quizás encontremos también tus muñecas.
-Mamá, ¿en casa también hay centinelas?
-No, allí no hay.
-Entonces, de allí ¿se podrá escapar?

Traducción del húngaro de Judit Gerendas Kiss.

Cuentos de un minuto
István Örkeny