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jueves, 4 de octubre de 2018

Antología

Victor Segalen. Antología.

Joya de la memoria

POR mi servicio y por mi fidelidad, recibí del Príncipe la joya de la memoria, perla mágica en la que se encierra el pasado.

Se lanza sobre ella una mirada y todo renace, todo se ilumina y se aviva, brillando como un reflejo del día presente.

¡Contente, alegría! Volver a encender los soles estudiosos; revivir los tímidos éxitos: cumplidos del maestro, colmada espera de los nombramientos...

Veamos, pues: ¡Pero éste no es mi pasado! ¿Había olvidado aquello? Miremos mejor, fijamente, al fondo, al fondo mismo de la joya mágica.

Veo, y lo que veo es un hombre espantado, que se me asemeja y que me huye.
De Estelas (1912)

Versión de Leopoldo Azancot

Antología
Victor Segalen

Antología

Victor Segalen. Antología.

Joya de la memoria

POR mi servicio y por mi fidelidad, recibí del Príncipe la joya de la memoria, perla mágica en la que se encierra el pasado.

Se lanza sobre ella una mirada y todo renace, todo se ilumina y se aviva, brillando como un reflejo del día presente.

¡Contente, alegría! Volver a encender los soles estudiosos; revivir los tímidos éxitos: cumplidos del maestro, colmada espera de los nombramientos...

Veamos, pues: ¡Pero éste no es mi pasado! ¿Había olvidado aquello? Miremos mejor, fijamente, al fondo, al fondo mismo de la joya mágica.

Veo, y lo que veo es un hombre espantado, que se me asemeja y que me huye.
De Estelas (1912)

Versión de Leopoldo Azancot

Antología
Victor Segalen

jueves, 15 de octubre de 2015

Con la punta del sable

Wang Kewei. Guerrero.

NOSOTROS, sobre nuestros caballos, nada sabemos
    de siembras. Pero toda la tierra laborable
    que se puede recorrer por encima de la hierba,
    al trote,

          La hemos recorrido.

Nosotros no nos dignamos edificar murallas ni
    templos, pero todas las ciudades que pueden
    ser quemadas, con sus mujeres y sus templos,

         Las hemos quemado.

Nosotros honramos preciosamente a nuestras mujeres,
    todas ellas de muy alto rango. Pero a las otras,
    a las que se puede derribar, abrir las piernas
    y poseer,

        Las hemos poseído.

Nuestro sello es una punta de lanza; nuestro traje
    de fiesta, una coraza donde cristaliza el rocío:
    nuestra seda está tejida con crines. La otra,
    más suave, que se puede vender,

       La hemos vendido.

Sin fronteras, a veces sin nombre, nosotros no reinamos:
     marchamos. Pero todo lo que se corta y se raja,
     lo que se clava y lo que se divide...

Todo lo que se puede hacer, en fin, con la punta
     del sable,

      Nosotros lo hemos hecho.

Versión de Leopoldo Azancot

Estelas
Victor Segalen (1878-1919)

jueves, 11 de abril de 2013

Libación mongola

Ilustración de Wang Kewei.

FUE aquí donde lo apresamos. Como combatía bien, le ofrecimos entrar a nuestro servicio: él prefirió servir a su Príncipe en la muerte.

Cortamos sus jarretes: él agitó los brazos para testimoniar su celo. Le cortamos los brazos y aulló de agnegación por Él.

Rajamos su boca de oreja a oreja: hizo señas con los ojos de que permanecía fiel.

Le reventamos los ojos, como se hace con los cobardes; pero, cortando su cabeza con respeto, derramamos el Kumys de los bravos, y esta libación:

Cuando renazcas, Tch'en Huo-chang, haznos el honor de renacer entre nosotros.

Versión de Leopoldo Azancot

Estelas (1912-1914)
Victor Segalen

jueves, 28 de agosto de 2008

Viaje al país de lo real

Y sin embargo, este retorno es el más feliz posible, puesto que el Viaje y la experiencia han llegado hasta los confines, sin vuelta desconcertada; puesto que no ha habido desengaño precoz -y, sobre todo, porque no uso para volver la misma ruta que para ir: yo no meto nunca mis pies en los mismos agujeros.
Viaje al país de lo real
Victor Segalen

viernes, 8 de febrero de 2008

Stèles


Fuente imagen: steles

Stèles du bord du chemin


Stèle des pleurs

Si tu es homme, ne lis pas plus loin : la douleur que
je porte est si vaste et grave que ton cœur en
étoufferait.

Si tu es Chenn, détourne-toi plus vite encore :
l'horreur que je signale te rendrait lourd
comme ma pierre.

Si tu es femme, hardiment lis-moi pour éclater de
rire, et oublie à jamais de t'arrêter de rire,

Mais si tu sers comme eunuque au Palais,
affronte-moi sans danger ni rancune, et garde
le secret que je dis.


Estelas al borde del camino

Estela de llanto


Si eres hombre, no prosigas tu lectura:
el dolor que llevo es tan vasto y grave
que ahogaría tu corazón.

Si eres Chenn, vuélvete aún más rápido:
el horror al que me refiero te haría pesar
como mi piedra.

Si eres mujer, léeme con atrevimiento
y ríe a carcajadas: olvídate para siempre
de dejar de reír.

Pero si eres eunuco en Palacio,
enfréntame sin peligro ni rencor,
y guárdame este secreto.