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miércoles, 29 de septiembre de 2021

Ocio

Luis Cernuda. Variaciones sobre tema mexicano.

Veamos. Llegaste ayer y te vas mañana. ¿Vale la pena de recapitular ahora este olvido tuyo instintivo del trabajo y ese sobresalto tuyo instintivo al recordarlo?
Veamos. El mundo sensual, marino, soleado, donde por unas horas crees vivir, ¿es real? ¿No es un sueño inconcluso de tu juventud que todavía persigues a lo largo de la vida? Aunque ese mundo fuera real, ¿sería el tuyo propio? Bien está hacer el amor, nadar, solearse, pero ¿podrías vivir así el resto del tiempo? Sé lo que vas a decir: ese mundo, sea o no real, es bastante. No hacer nada es para ti actividad bastante.
Este clima, entre otras ventajas, tiene la de indicar con más evidencia cuanto la vanidad y el aburrimiento contribuyen al exceso de actividad humana. Para vivir, ¿es necesario atarearse tanto? Si el hombre fuera capaz de estarse quieto en su habitación por un cuarto de hora. Pero no: tiene que hacer esto, y aquello, y lo otro, y lo de más allá. Entretanto, ¿quién se toma el trabajo de vivir? ¿De vivir por vivir? ¿De vivir por el gusto de estar vivo, y nada más? Bueno. Deja ahí el soliloquio y echa una mirada en torno.
Mirar. Mirar. ¿Es esto ocio? ¿Quién mira el mundo? ¿Quién lo mira con mirada desinteresada? Acaso el poeta, y nadie más. En otra ocasión has dicho que la poesía es la palabra. ¿Y la mirada? ¿No es la mirada poesía? Que la naturaleza gusta de ocultarse, y hay que sorprenderla, mirándola largamente, apasionadamente. La mirada es un ala, la palabra es otra ala del ave imposible. Al menos mirada y palabra hacen al poeta. Ahí tienes el trabajo que es tu ocio: quehacer de mirar y luego quehacer de esperar el advenimiento de la palabra.
Ahora levántate y marcha a la playa. Por esta mañana ya has trabajado casi suficientemente en tu ocio.

Variaciones sobre tema mexicano (1949-1950)
Luis Cernuda 

Ocio

Luis Cernuda. Variaciones sobre tema mexicano.

Veamos. Llegaste ayer y te vas mañana. ¿Vale la pena de recapitular ahora este olvido tuyo instintivo del trabajo y ese sobresalto tuyo instintivo al recordarlo?
Veamos. El mundo sensual, marino, soleado, donde por unas horas crees vivir, ¿es real? ¿No es un sueño inconcluso de tu juventud que todavía persigues a lo largo de la vida? Aunque ese mundo fuera real, ¿sería el tuyo propio? Bien está hacer el amor, nadar, solearse, pero ¿podrías vivir así el resto del tiempo? Sé lo que vas a decir: ese mundo, sea o no real, es bastante. No hacer nada es para ti actividad bastante.
Este clima, entre otras ventajas, tiene la de indicar con más evidencia cuanto la vanidad y el aburrimiento contribuyen al exceso de actividad humana. Para vivir, ¿es necesario atarearse tanto? Si el hombre fuera capaz de estarse quieto en su habitación por un cuarto de hora. Pero no: tiene que hacer esto, y aquello, y lo otro, y lo de más allá. Entretanto, ¿quién se toma el trabajo de vivir? ¿De vivir por vivir? ¿De vivir por el gusto de estar vivo, y nada más? Bueno. Deja ahí el soliloquio y echa una mirada en torno.
Mirar. Mirar. ¿Es esto ocio? ¿Quién mira el mundo? ¿Quién lo mira con mirada desinteresada? Acaso el poeta, y nadie más. En otra ocasión has dicho que la poesía es la palabra. ¿Y la mirada? ¿No es la mirada poesía? Que la naturaleza gusta de ocultarse, y hay que sorprenderla, mirándola largamente, apasionadamente. La mirada es un ala, la palabra es otra ala del ave imposible. Al menos mirada y palabra hacen al poeta. Ahí tienes el trabajo que es tu ocio: quehacer de mirar y luego quehacer de esperar el advenimiento de la palabra.
Ahora levántate y marcha a la playa. Por esta mañana ya has trabajado casi suficientemente en tu ocio.

Variaciones sobre tema mexicano (1949-1950)
Luis Cernuda 

jueves, 20 de abril de 2017

Málibu

Luis Cernuda. Desolación de la Quimera.

Málibu,
Olas con lluvia.
Aire de música.

Málibu,
Agua cautiva.
Gruta marina.

Málibu,
Nombre de hada.
Fuerza encantada.

Málibu,
Viento que ulula.
Bosque de brujas.

Málibu,
Una palabra,
Y en ella, magia.

Desolación de la quimera (1962)
Luis Cernuda

Málibu

Luis Cernuda. Desolación de la Quimera.

Málibu,
Olas con lluvia.
Aire de música.

Málibu,
Agua cautiva.
Gruta marina.

Málibu,
Nombre de hada.
Fuerza encantada.

Málibu,
Viento que ulula.
Bosque de brujas.

Málibu,
Una palabra,
Y en ella, magia.

Desolación de la quimera (1962)
Luis Cernuda

lunes, 23 de abril de 2012

Jardín antiguo

Luis Cernuda retratado por Grau Santos.

Hay destinos humanos ligados con un lugar o con un paisaje. Allí, en aquel jardín, sentado al borde de una fuente, soñaste un día la vida como embeleso inagotable. La amplitud del cielo te acuciaba a la acción; el alentar de las flores, las hojas y las aguas, a gozar sin remordimientos.
Más tarde habías de comprender que ni la acción ni el goce podrías vivirlos con la perfección que tenían en tus sueños al borde de la fuente. Y el día que comprendiste esa triste verdad, aunque estabas lejos y en tierra extraña, deseaste volver a aquel jardín y sentarte de nuevo al borde de la fuente, para soñar otra vez la juventud pasada.

Ocnos (1942)
Luis Cernuda

jueves, 22 de diciembre de 2011

El viajero

Rockwell Kent. Viajero.

Eres tú quien respira
Este cálido aire
Nocturno, entre las hojas
Perennes. ¿No te extraña

Ir así, en el halago
De otro clima? Parece
Maravilla imposible
Estar tan libre. Mira

Desde una palma oscura
Gotear las estrellas.
Lo que ves ¿es tu sueño
O tu verdad? El mundo

Mágico que llevabas
Dentro de ti, esperando
Tan largamente, afuera
Surge a la luz. Si ahora

Tu sueño al fin coincide
Con tu verdad, no pienses
Que esta verdad es frágil,
Más aún que aquel sueño.

Con las horas contadas (1950-1956)
Luis Cernuda

domingo, 25 de septiembre de 2011

Peregrino

Luis Cernuda. Imagen tomada de El País.

¿Volver? Vuelva el que tenga,
Tras largos años, tras un largo viaje,
Cansancio del camino y la codicia
De su tierra, su casa, sus amigos,
Del amor que al regreso fiel le espere.

Mas, ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas,
Sino seguir libre adelante,
Disponible por siempre, mozo o viejo,
Sin hijo que te busque, como a Ulises,
Sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.

Sigue, sigue adelante y no regreses,
Fiel hasta el fin del camino y tu vida,
No eches de menos un destino más fácil,
Tus pies sobre la tierra antes no hollada,
Tus ojos frente a lo antes nunca visto.

Desolación de la Quimera (1962)
Luis Cernuda

domingo, 4 de mayo de 2008

La LLegada

Cuántas veces lo habías visto en el cine. Pero ahora eran la costa y la ciudad reales las que aparecían ante ti; sin embargo, qué aire de irrealidad tenían. ¿Eras tú quien estaba allí? ¿Estaba ante ti la ciudad que esperabas? Parecía tan hermosa, más hermosa que todo lo supuesto antes en imagen e imaginación; tanto, que temías fuera a desvanecerse como espejismo, que el buque estaba aún en camino, que no ibas a llegar nunca, condenado a vagar indefinidamente, alma desencarnada, entre el abismo ventoso del aire y el abismo furioso del agua.
Ocnos
Luis Cernuda