Mostrando entradas con la etiqueta Nyogen Senzaki. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nyogen Senzaki. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de julio de 2016

Diálogo zen

Bankei Yotaku. Caligrafía zen.

89. Diálogo zen

Los maestros zen adiestran a sus discípulos jóvenes para que se expresen. Cada uno de dos templos zen tenía un niño protegido. Uno de ellos, cuando iba cada mañana a buscar verduras, se encontraba con el otro en el camino.
—¿A dónde vas? —preguntaba uno.
—Voy dondequiera que vayan mis pies —respondía el otro.
Esta respuesta dejaba perplejo al primer niño, el cual pidió ayuda a su maestro.
—Mañana por la mañana —le dijo el maestro—, cuando encuentres a ese chiquillo, hazle la misma pregunta. Cuando te dé la misma respuesta, pregúntale: «Supón que no tienes pies; ¿adónde vas entonces?». Eso le enseñará.
A la mañana siguiente los dos niños volvieron a encontrarse.
—Voy donde quiera que sople el viento —respondió el otro.
Esto volvió a desconcertar al pequeño, y fue a ver al maestro para exponerle su derrota.
—Pregúntale adónde va si no sopla el viento —le sugirió el maestro.
Al día siguiente los niños se encontraron por tercera vez.
—¿Adónde vas? —preguntó el primer niño.
—Voy al mercado a comprar verduras —replicó el otro.

Transcritos por Nyogen Senzaki y Paul Reps
Traducción de Jordi Fibla

101 cuentos zen
Nyogen Senzaki, Paul Reps

martes, 24 de diciembre de 2013

Cómo escribir un poema chino

Aimé Sacrez. Kyoto.

88
A un conocido poeta japonés le preguntaron cómo se compone un poema chino.
-El poema chino habitual tiene cuatro versos -explicó-. El primero contiene la fase inicial; el segundo verso, la continuación de esa fase; el tercer verso gira sobre ese tema e inicia uno nuevo, y el cuarto une a los tres primeros. Una canción popular japonesa lo ilustra:
Las hijas de un mercader de seda viven en Kyoto.
La mayor tiene veinte años, la menor dieciocho.
Un soldado puede matar con su espada.
Pero esas muchachas matan a los hombres con sus ojos.

Traducción de Jordi Fibla

101 cuentos zen
Nyogen Senzaki, Paul Reps

jueves, 28 de marzo de 2013

101 cuentos zen

Nyogen Senzaki, Paul Reps. 101 cuentos zen.

1. Una taza de té

Nan-in, un maestro japonés que vivió en la era Meiji (1868-1912), recibió a un profesor universitario que acudió a preguntarle acerca del zen
Nan-in le sirvió té. Vertió el líquido hasta llenar la taza del visitante y siguió vertiéndolo.
El profesor contempló el té que se derramaba hasta que ya no pudo contenerse.
-Está completamente llena. ¡No cabe una gota más!
-Al igual que esta taza -le dijo Nan-in-, usted está lleno de sus propias opiniones y especulaciones. ¿Cómo puedo mostrarle lo que es el zen a menos que primero vacíe su taza?

32. Pulgada tiempo pie gema

Un noble pidió a Takuan, un maestro de zen, que le sugiriese cómo podría pasar el tiempo, pues tenía la sensación de que sus días se le hacían muy largos, dedicado como estaba a su cargo y a sentarse rígidamente para ser homenajeado por otros. 
Takuan escribió ocho ideogramas chinos y se los dio al hombre:

No dos veces este día
Pulgada tiempo pie gema.

Lo cual significaba:
Este día no volverá.
Cada minuto es una gema inapreciable.

Traducción de Jordi Fibla

101 cuentos zen
Nyogen Senzaki, Paul Reps