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miércoles, 19 de junio de 2019

El libro del señor de Wu

Ilustración de Dajun Wang.

Del poder de la mirada de los niños

Desde una rendija insignificante de su choza de madera, la niñita Leng-shitien (Pelo de azabache) de cinco años de edad, se apoderaba del mundo con la mirada.

De los límites del conocimiento

Durante el reinado del gran F'ang los sabios se reunieron y manifestaron al monarca qu podía estar tranquilo para siempre, pues ellos habían aprendido todo el conocimiento. Pero cuando una manga de langostas inconmensurable asoló el reino y F'ang les reprochara su imprevisión, los sabios replicaron que el conocimiento humano y el de las langostas son de distinta naturaleza.

El libro del señor de Wu (1980)
Rodolfo Modern

El libro del señor de Wu

Ilustración de Dajun Wang.

Del poder de la mirada de los niños

Desde una rendija insignificante de su choza de madera, la niñita Leng-shitien (Pelo de azabache) de cinco años de edad, se apoderaba del mundo con la mirada.

De los límites del conocimiento

Durante el reinado del gran F'ang los sabios se reunieron y manifestaron al monarca qu podía estar tranquilo para siempre, pues ellos habían aprendido todo el conocimiento. Pero cuando una manga de langostas inconmensurable asoló el reino y F'ang les reprochara su imprevisión, los sabios replicaron que el conocimiento humano y el de las langostas son de distinta naturaleza.

El libro del señor de Wu (1980)
Rodolfo Modern

lunes, 24 de diciembre de 2018

Investigaciones con el ángel

John Frederick. Bodegón con libros, vela, pluma y tintero.

Mi estudio está, naturalmente, forrado de
Libros. Y el escritorio es una selva de papeles
Dispersos. Así transcurre mi vida. Ordenaba
Unas frases en alemán (Idioma cuyos verbos van al final).
Y me sentí atascado, como cuando se rompe una rueda
y la meta queda siempre más lejos.
Miré el cielo raso color marfil,
Del que cuelga una lámpara no muy potente,
Y la respuesta no llegaba. Salí a respirar
-esa primavera fue una estación muy suave-,
y al regreso el significado de la frase
era un fulgor que atravesó mi frente.
Luego escribí hasta la noche.
La crítica fue unánime y generosa.
Pero yo sé quien me ayudó. Es Él:
Dejó de nuevo una pluma en el tintero.

Investigaciones con el ángel
Rodolfo Modern

Investigaciones con el ángel

John Frederick. Bodegón con libros, vela, pluma y tintero.

Mi estudio está, naturalmente, forrado de
Libros. Y el escritorio es una selva de papeles
Dispersos. Así transcurre mi vida. Ordenaba
Unas frases en alemán (Idioma cuyos verbos van al final).
Y me sentí atascado, como cuando se rompe una rueda
y la meta queda siempre más lejos.
Miré el cielo raso color marfil,
Del que cuelga una lámpara no muy potente,
Y la respuesta no llegaba. Salí a respirar
-esa primavera fue una estación muy suave-,
y al regreso el significado de la frase
era un fulgor que atravesó mi frente.
Luego escribí hasta la noche.
La crítica fue unánime y generosa.
Pero yo sé quien me ayudó. Es Él:
Dejó de nuevo una pluma en el tintero.

Investigaciones con el ángel
Rodolfo Modern

viernes, 25 de agosto de 2017

De las ventajas de armarse para la guerra

Rodolfo Modern. El libro del señor de Wu.

Poco después de la muerte de F'ang la guerra civil asoló el país durante muchos años. De las ruinas emergieron dos reinos, el de Fu y el de Chu, que protegieron la libertad y la igualdad, respectivamente, y de esta suerte llegaron a niveles semejantes de prosperidad y poder. Primeramente extendieron su fuerza sobre los territorios limítrofes, más débiles, e impusieron su hegemonía. Luego de haber anulado de esta manera a sus vecinos más pequeños, el enfrentamiento entre Fu y Chu pareció inevitable, a pesar del clamor de paz que surgía de todos sus habitantes, pues los gobernantes de ambos países no admitían una partición equitativa de la zona del oriente entre ellos, y lo que era más importante, se desconfiaban mutuamente. La opinión pública, adversa casi unánimemente a la guerra, admitía sin embargo su inevitabilidad. No obstante, el conflicto fue obviado, por cuanto el temor a las mortíferas catrafactas o caballería acorazada del adversario hizo que cada parte se abstuviera de utilizar las propias. Desde entonces ambas potencias están empeñadas en la construcción de más y mejores catrafactas y un verdadero diluvio de catrafactas sin uso amenaza inundar el antiguo imperio de F'ang.

El libro del señor de Wu (1980)
Rodolfo Modern

De las ventajas de armarse para la guerra

Rodolfo Modern. El libro del señor de Wu.

Poco después de la muerte de F'ang la guerra civil asoló el país durante muchos años. De las ruinas emergieron dos reinos, el de Fu y el de Chu, que protegieron la libertad y la igualdad, respectivamente, y de esta suerte llegaron a niveles semejantes de prosperidad y poder. Primeramente extendieron su fuerza sobre los territorios limítrofes, más débiles, e impusieron su hegemonía. Luego de haber anulado de esta manera a sus vecinos más pequeños, el enfrentamiento entre Fu y Chu pareció inevitable, a pesar del clamor de paz que surgía de todos sus habitantes, pues los gobernantes de ambos países no admitían una partición equitativa de la zona del oriente entre ellos, y lo que era más importante, se desconfiaban mutuamente. La opinión pública, adversa casi unánimemente a la guerra, admitía sin embargo su inevitabilidad. No obstante, el conflicto fue obviado, por cuanto el temor a las mortíferas catrafactas o caballería acorazada del adversario hizo que cada parte se abstuviera de utilizar las propias. Desde entonces ambas potencias están empeñadas en la construcción de más y mejores catrafactas y un verdadero diluvio de catrafactas sin uso amenaza inundar el antiguo imperio de F'ang.

El libro del señor de Wu (1980)
Rodolfo Modern

lunes, 28 de marzo de 2016

De la igualdad de clases

Ilustración de Zhang Xiexiong.

El demagogo Hsü-Hia, atraía verdaderas multitudes. Con palabra poderosa e incisiva no cesaba de machacar acerca de la igualdad natural de todos los seres humanos y contra la existencia de los privilegios. Y como era muy inteligente no apelaba a adornos literarios o a las formas tradicionales, sino que iba derecho al grano. "Acaso —tronaba— ¿es justo que el emperador F'ang y su corte de funcionarios parásitos, los mandarines que explotan la ignorancia del pueblo y los generales sus temores, vivan todos como los dioses, comiendo nidos de codornices, paseando entre sus jardines suntuosos, haciendo el amor con hermosas y experimentadas cortesanas o cabalgando a campo traviesa para cazar el tigre o el halcón, mientras vosotros, campesinos, pescadores y zapateros morís de hambre en un trabajo embrutecedor y sin pausa?". Pero F'ang, sin preocuparse demasiado lo dejaba hacer, porque Hsü-Hia vivía en un palacio lleno de muebles de ébano y madreperla, su mesa era la mejor provista del imperio, se destacaba como un formidable soldado y cazador, y además tenía éxito sin parangón con las mujeres más seductoras del país.

El libro del señor de Wu (1980)
Rodolfo Modern

lunes, 11 de agosto de 2014

De la educación filial

Rodolfo Modern. El libro del señor de Wu.

La señora de Sie, que había enviudado muy joven, adoraba a sus hijos y no permitió que nadie, excepto ella, se pusiera en contacto con los mismos hasta que llegaran a la pubertad. Cuando los hijos de la señora de Sie llegaron a la pubertad, el mayor se hizo monje anacoreta, el segundo entomólogo y la hija menor fue a dar, luego de ciertos hechos que no vienen al caso, a un burdel donde concedió favores sólo a monjes anacoretas y entomólogos.

El libro del señor de Wu (1980)
Rodolfo Modern

jueves, 20 de diciembre de 2012

Del ejercicio del poder

Rodolfo Modern. El libro del señor de Wu.

Cuando F'ang, el conductor, se sentía fatigado tras una dura jornada de labor, descansaba tres años. Y con él todo el reino.

El libro del señor de Wu (1980)
Rodolfo Modern