miércoles, 21 de abril de 2010

Teoría del Conocimiento

Luis Goytisolo en el Templo de Debod, Madrid. Fotografía de Bernardo Pérez.

Así como Lucifer, inicialmente hincado en lo más profundo del Infierno, terminó por destacar como el Coloso muy por encima de las más altas montañas, así vosotros podéis encontrar en vuestro propio ojo la luz de esa pupila que constituye el centro del Paraíso, esa luz que, reflejada en su reflejo, da fuego a vuestra propia pupila, y descubrir entonces que el Paraíso está en vosotros, que vosotros sois el Paraíso. ¡No, no basta ser dioses! Porque yo os exhorto, sí, a crear a imagen y semejanza vuestra esos nuevos mundos no descubiertos que lleváis dentro, esos nuevos Paraísos, esos nuevos Infiernos. Pero, al igual que un nuevo mundo, yo os invito a crear también el nuevo padre eterno que ha de presidirlo desde ese punto único donde coinciden Infierno y Paraíso. ¡Cread creadores!

Teoría del Conocimiento
Luis Goytisolo