domingo, 10 de julio de 2011

Las palmeras salvajes

William Faulkner en 1940. Foto: LIFE

La misma recapitulación estática de intervalos dorados entre el alba y el ocaso, los largos días quietos, idénticos, la inmaculada jerarquía monótona de mediodías llenos de la miel caliente del sol, a través de los cuales el año decreciente se amontonaba en retrasadas hojas de arce rojas y amarillas, errantes, yendo hacia la nada.

Traducción de Jorge Luis Borges

La palmeras salvajes
William Faulkner