Y cualquier cosa más que entre en el caos de la boca de este monstruo, ya sea bestia, barco o piedra, es devorada al punto en su terrible y gigantesco trago, y perece en el abismo sin fondo de su panza.
Holland. Obras morales de Plutarco.
Y mientras que todas las demás cosas, ya sean bestias o navíos, que entran en el terrible abismo de la boca de ese monstruo (la ballena) se pierden inmediatamente y son tragadas, el gobio de mar se refugia en ella con la mayor de las seguridades y allí duerme.
Montaigne. Apología de Raimundo Sebond.
España... una gran ballena encallada en las orillas de Europa.
Edmund Burke (en algún lugar).
Traducción de Jorge Beltrán
Moby Dick
Herman Melville

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