jueves, 21 de mayo de 2015

La virtud de la paciencia

Ilustración de Dongfang Tenghong.

Un mandarín, a punto de asumir su primer puesto oficial, recibió la visita de un gran amigo que iba a despedirse de él.
-Sobre todo, sé paciente -recomendó su amigo- y de esa manera no tendrás dificultades en tus funciones.
El mandarín dijo que no lo olvidaría.
Su amigo le repitió tres veces la misma recomendación, y cada vez, el futuro magistrado le prometió seguir su consejo. Pero cuando, por cuarta vez, le hizo la misma advertencia, estalló:
-¿Crees que soy un imbécil? ¡Ya van cuatro veces que me repites lo mismo!
-Ya ves que no es fácil ser paciente: lo único que he hecho ha sido repetir mi consejo dos veces más de lo conveniente y ya has montado en cólera -suspiró el amigo.

Del libro Fábulas chinas. Antología de P. Wei  Chin-Chi
Traducción: Grupo Editorial Tomo

Relatos de Sue Tao
Chiang Yin-ke