jueves, 31 de diciembre de 2015

Leer por la oscuridad

Vladimir Tsarev. La lectora dormida.

Todo se liberó. Leí. Leí y me pareció ver la luz. Solo duró un instante. Lo que había visto y percibido eran sobre todo las luces, en el sentido dieciochesco del término. ¿Para qué leer? Para ser menos obtuso, perder los prejuicios, comprender. ¿Para qué leer? Para comprender a los obtusos, a los que tienen prejuicios y les gusta no comprender. La oscuridad es útil para conocer. Voluntariamente o no, forma parte de la literatura. Puede decirse que es una de sus peculiaridades y una de sus cualidades. Los escritores son sin duda los únicos literatos que no postulan la pureza, la perfección, la rectitud, e incluso convierten esa carencia en elemento importante de lo que son, sin que ello sea, salvo en el caso de Rousseau, elemento de orgullo. Se lee para ver en los demás los defectos que nos hemos ocultado a nosotros mismos.

Traducción de Elena M. Cano e Íñigo Sánchez-Paños

¿Por qué leer? (2011)
Charles Dantzig