viernes, 30 de octubre de 2009

Caminatas

Luis Romero. Encinas al atardecer.

Ahora bien, para gozar propiamente de ella, una caminata debe hacerse en solitario. Si se va en grupo o incluso por parejas, ya no es una caminata más que de nombre; se trata de algo distinto y con las características de un picnic. Una caminata se debe hacer en solitario porque la libertad forma parte de su esencia; porque se debe poder parar o continuar, y seguir este o aquel camino según el capricho del momento. Y porque debemos ir a nuestro propio paso, sin trocar al lado de un campeón de la marcha a pie ni frenar nuestro paso para adecuarlo al de una niña. Y también debemos estar abiertos a todas las impresiones y dejar que nuestros pensamientos se tiñan del color de lo que vemos. Deberíamos ser como una flauta que cualquier brisa pueda hacer sonar. "No puedo entender -dice Hazlitt- el sentido que tiene caminar y hablar al mismo tiempo. Cuando estoy en el campo deseo vegetar como el campo." Ahí está el quid de la cuestión. No debe haber un cacareo de voces a nuestro lado para destrozar el silencio meditativo de la mañana.

Traducción de Mary Sol de Mora

Virginibus puerisque y otros escritos
Robert Louis Stevenson