domingo, 28 de marzo de 2010

Uno y el Universo

Ernesto Sabato, 1964. Foto de Leonard MacCombe.

DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA

H. G. Wells dice: "Fue una desgracia para la ciencia que los primeros europeos que llegaron a América fueran españoles sin curiosidad científica, sólo con sed de oro, y que, movidos por ciego fanatismo, todavía exacerbado por una reciente guerra religiosa, apenas hicieran muy pocas observaciones interesantes sobre las costumbres e ideas de estos pueblos primitivos. Los asesinaron, los robaron, los esclavizaron, pero no tomaron ni una nota de sus costumbres".
El botánico Hicken emite el siguiente veredicto: "Llegaron, pues, los primeros exploradores al Río de la Plata con el bagaje aristotélico, casi completamente analfabetos...".
Dejando de lado esta idea de la formación aristotélica en los marineros españoles -y la valerosa sinonimia entre aristotelismo y analfabetismo- las opiniones citadas reflejan el juicio que existió durante mucho tiempo sobre el descubrimiento y colonización de América. No se ve claro, sin embargo, cómo pueden realizarse el descubrimiento de un continente, los largos y riesgosos viajes marítimos, el trazado de cartas geográficas y la explotación de las minas peruanas y mejicanas, sin conocimientos de astronomía, geografía, náutica, cartografía y metalurgia. Hay motivos para acusar a H. G. Wells de falta de imaginación, lo que es singular, y al doctor Hicken de optimismo exagerado sobre la posibilidad de combinar la doctrina de Aristóteles con el analfabetismo.

Uno y el Universo
Ernesto Sabato