miércoles, 21 de julio de 2010

Sobre el cuento

Erskine Caldwell, en el porche de su casa, en Arizona, 1945. Fotografía de Alfred Eisenstaedt.

Contar un cuento es saber guardar un secreto. El cuento no es género para chismosos. Se aproxima mejor al estilo de la gente reservada que sabe guardar secretos, que mantiene su propio misterio o, si se ve obligado a revelarlo, lo hará con reticencias.

Los cuentos suceden siempre ahora, aun cuando hablen del pasado. No hay tiempo para más y ni falta que hace.

Los personajes que se presentan : simplemente actúan. En el cuento el narrador (y menos el autor) no acapara, sino cede la palabra a sus personajes. El cuento es un género que privilegia el punto de vista, la confrontación entre varios ángulos de visión.

Por excepciones que puedan citarse, la frase corta resulta la más natural para un cuento. Corregir: reducir. Esta es una máxima fundamental. Hay que cortar flecos, encajes, lentejuelas y otros abalorios.

Terminar un cuento es saber callar a tiempo.

Sobre el cuento
Erskine Caldwell