martes, 4 de enero de 2011

De todos los objetos

Andreww Hemingway. Naturaleza muerta.

De todos los objetos, los que más amo
son los usados.
Las vasijas de cobre con abolladuras y bordes aplastados,
los cuchillos y tenedores cuyos mangos de madera
han sido cogidos por muchas manos. Estas son las formas
que me parecen más nobles. Esas losas en torno a viejas casas,
desgastadas de haber sido pisadas tantas veces,
esas losas entre las que crece la hierba, me parecen
objetos felices.
Impregnados del uso de muchos,
a menudo transformados, han ido perfeccionando sus formas
y se han hecho preciosos
porque han sido apreciados muchas veces.
Me gustan incluso los fragmentos de esculturas
con los brazos cortados. Vivieron
también para mí. Cayeron porque fueron trasladadas;
si las derribaron, fue porque no estaban muy altas.
Las construcciones casi en ruinas
parecen todavía proyectos sin acabar,
grandiosos; sus bellas medidas
pueden ya imaginarse, pero aún necesitan
de nuestra comprensión. Y, además,
ya sirvieron, ya fueron superadas incluso.
Todas estas cosas me hacen feliz.

Traducción de Jesús López Pacheco y Vicente Romano

Poemas y canciones
Bertolt Brecht

2 comentarios:

sonata dijo...

el hecho de saber que han sido tocados , usados, apreciados por otros les da un valor supremo. mientras más antigüos más valor

Higinio dijo...

De los objetos usados nos atrae la historia que atesoran,la historia que les suponemos, tan importante como la real. Una vieja hoz habrá segado mil campos, un cuenco saciado mil labios,y un viejo puñal encontrado en un cajón es el que acabó con Julio César.

Un fuerte abrazo, amiga Sonata.