viernes, 21 de febrero de 2014

Lo más bello

Simeon Salomon. Estudio de Safo, 1862.

XXV

Unos dicen que lo más bello que hay sobre la tierra es una columna de caballería; otros, que una de infantería, otros, que una escuadra. Yo digo que aquello de lo que una se enamora.

Muy fácil es hacer esto comprensible a todo el mundo: pues la mujer que tuvo ocasión de ver tanta y tanta belleza masculina, Helena, a aquel varón consideró más guapo, que todo el esplendor de Troya hechó a perder. Y ya no pensó más en su hijo ni en sus queridos padres, sino que se dejó llevar muy lejos, de la mano de Cipria, enamorada.

Así de voluble es siempre la hembra si una piensa, ligeramente, en el presente nada más. Ninguna se acuerda ya de Anactoria, porque no está a nuestro lado.

Y, sin embargo, a mí me gustaría más poder contemplar sus andares graciosos, y el claro brillo de su cara, que los carros de guerra de los Lidios y a sus guerreros de a pie armados de punta en blanco.

Me gustaría, pero bien sé que no le es posible al hombre poseer el máximo bien sino desear participar de él.

Traducción de Manuel Rabanal Álvarez

Antología
Safo