jueves, 13 de agosto de 2009

El maestro le ata los brazos a la espalda

Fuente de la imagen:www.sugiuranorio.jp
El maestro exclama una orden con tono autoritario y ella baja la cabeza y se aproxima a él a pasos pequeños. El maestro le ata los brazos a la espalda; primero las muñecas, luego los codos. Hace un nudo entre las manos y tira del cabo restante haciendo que ella avance a trompicones. Del techo cuelga un gancho. El maestro traba en él las cuerdas del corsé y tira hasta que ella queda de puntillas en el suelo. Sus labios se han convertido en una línea muy fina, pero todavía roja, como la cuerda. Lambert está sentado en el borde de la silla y la tinta del periódico le mancha las manos. Ella mira a su alrededor, fija los ojos en cada uno de los espectadores. Lambert sigue su mirada. El hombre de bigote está sonriendo y se pasa la lengua por los labios. El del traje negro se afloja el nudo de la corbata. Del hombre del antifaz solo se ve su mano que sostiene un cigarro, y el humo. Lambert está sudando. Ella alza la barbilla. Desde el fondo de la sala se escuchan sus gemidos. El maestro toma otra cuerda. Le ata la rodilla con círculos perfectos, lanza el sobrante al aire y lo sujeta a otro gancho. Ella está ahora de puntillas sobre un solo pie. Abre y cierra la boca pero apenas puede moverse. Se muerde los labios hasta hacerse sangre. El maestro toma el último trozo de cuerda que cuelga de sus manos, lo pasa entre sus piernas y entre los dedos del pie que está en el aire. Rodea el tobillo y deja caer el resto del cabo, que roza el suelo. Donde la cuerda se junta con la piel, ésta palpita: en los brazos, el muslo, el cuello, entre sus piernas. Ella tiene los ojos cerrados y no puede evitar una lágrima que se desliza despacio, recorriendo cada centímetro hasta su mejilla, llevándose el maquillaje negro de sus párpados. Sin embargo Lambert ve que sonríe. Nadie lo ve pero ella sonríe, durante apenas un instante. El maestro se aparta con una reverencia. El hombre del bigote aplaude de nuevo y el del traje negro le secunda. El hombre del antifaz exhala una bocanada de humo. Lambert se aprieta las rodillas con las manos.
NAWA SHIBARI
Paula Lapido