sábado, 31 de julio de 2010

Un volumen perdido entre los volúmenes que pueblan el indiferente universo

King's Library at Buckingham House. Fuente: Wikipedia
“Un libro es una cosa entre las cosas, un volumen perdido entre los volúmenes que pueblan el indiferente universo, hasta que da con su lector, con el hombre destinado a sus símbolos”.
Prólogo Biblioteca Personal
Jorge Luis Borges

7 comentarios:

El patio dijo...

Sin duda, no todo libro se deja encontrar por cualquier lector, y no todo lector está llamado a leer el mismo libro.
La imagen que ilustra, Ar Lor, me ha dejado impresionada, porque encontré en Salamánca casi su réplica, que inmortalicé y guardé en una de esas lámparas maravillosas de nuetra era llamada cámara digital. Aquí le dejo la imagen (Biblioteca de la antigua Universidad Pontificia de Salamanca).

Mariàngela Vilallonga dijo...

Como nos gusta encontrar lugares comunes, buscados o no, como el indiferente universo!

Gavilán dijo...

Tengo para mí, querido Ar Lor, que esos libros hay que merecérselos. ¿No estás de acuerdo, maestro?

Ar Lor dijo...

Preciosísima biblioteca.Yo fui estudiante de la Pontificia, aunque no en Salamanca (sino en el campus de Madrid). Aunque parezca mentira, no la conocía, a pesar de haber estado en más de una ocasión en la Universidad.
Imagino que en esos libros que se ven al fondo, alguno espera a su lector y cuando aparezca, se habrá roto el hechizo de la indiferencia.
¡Qué pena que Blancanieves, no sea un libro!
Un saludo El patio

Ar Lor dijo...

Así es, el indiferente universo:
"Aujourd’hui, maman est morte. Ou peut-être hier, je ne sais pas".
"Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé".
Tremendo. Para salir corriendo del mundo. ¿Pero a dónde? Sino hay nada más. La "indiferencia" nos pone a prueba.
Un saludo Mariàngela

Ar Lor dijo...

Totalmente de acuerdo. El Necronomicón, caso de existir, no podríamos dejarlo en manos...y aquí que cada cual corte las que considere oportunas.
Luego hay libros tan geniales, que uno duda hasta de que la Humanidad se los merezca, por ejemplo: Elogio de la locura.
Creo que estás de vacaciones, que las disfrutes Gavilán

Gavilán dijo...

Aprovecho para enredarme entre las historias del Padre Brown y algo de historia griega. Y algún que otro viajecito a la vieja Castilla.