Barry Pringle. Paisaje.
Después de tanto andar, paré en el centro
de la vida: miraba los caminos
largos, atrás; los soles diamantinos,
las lunas plateadas, la luz dentro.
Paré y miré. Saliéronme al encuentro
los días y los años: cien destinos
unidos por mis pasos peregrinos,
embridados y ahondados desde adentro.
Cobré más libertad en la llanura,
más libertad sobre la nieve pura,
más libertad bajo el otoño grave.
Y me eché a caminar, ahondando el paso
hacia la luz dorada del ocaso,
mientras cantaba, levemente, un ave.
(1969)
Hojas de Madrid con La Galerna
Blas de Otero
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