martes, 30 de noviembre de 2010

Guirnalda con amores

Adolfo Bioy Casares. Guirnalda con amores. Emecé Editores.

Soledad

Cuando queda nuestro cuerpo durmiendo, en un cuarto de hotel, en una ciudad desconocida, tocamos el fondo de la soledad.
(De noche, en Londres)

Filología clásica

Pasaron milenios antes de que los hombres admitieran el pronombre de segunda persona. Cuando les decían o no entendían o se indignaban: ellos eran yo y los interlocutores y no veían la razón de alterar ese orden natural y caer en la anarquía.

Palinodia

Oh la obra futura, la que planearemos con lucidez y con deliberación.

Guirnalda con amores
Adolfo Bioy Casares

domingo, 28 de noviembre de 2010

Diario


André Gide. Retratado por Paul Albert Laurens.

¡Oh, qué bella y buena lectura, estos griegos!; pero yo querría siempre el decorado: leer a Sófocles como un filósofo alemán. Platón en una celda de anacoreta, Eurípides al son de la música de Chopin, Teócrito a la orilla de un arroyo, y Safo en las rocas de los acantilados.

Diario
André Gide

sábado, 27 de noviembre de 2010

Ser escritor

Abelardo Castillo. Foto tomada por Sylvia Iparraguirre.

Si la palabra mercado te hace pensar "persa", quizá no seas muy original pero todavía estás a tiempo. Si la palabra mercado te hace pensar en la venta de tu libro, no insistas con la literatura.

El decálogo de Horacio Quiroga está muy bien, siempre y cuando seas cuentista. Pero, por favor, no tomes en serio eso de querer a tu arte como a tu novia. Quiroga lo escribió para enamorar a una alumna suya del secundario.

Lo que llamamos estilo sucede más allá de la gramática. "No es lo mismo decir: ahí está la ventana" que "la ventana está ahí". En un caso se privilegia el espacio; en el otro, el objeto. Toda la sintaxis es una concepción del mundo.

En el origen del conocimiento y de la literatura está el acto de contar. La Crítica de la razón pura nos cuenta lo que Kant pensaba de los límites de la razón; los versos de la Eneida, la epopeya del Lacio; el teorema de Pitágoras, el cuadrado de la hipotenusa. El hombre es el único animal que cuenta.

Ser escritor
Abelardo Castillo

viernes, 26 de noviembre de 2010

La moral

Arthur Schopenhauer, 1876. Grabado anónimo. Fuente: Wikimedia.

No se enseña la virtud como no se enseña el genio. La idea que se tiene de la virtud es estéril y no puede servir sino de instrumento, como en las cuestiones de arte los saberes técnicos. Esperar que nuestros sistemas de moral y nuestras éticas lleguen a hacer nacer personas virtuosas, nobles y santas, es cosa tan insensata como imaginar que nuestros tratados de estética puedan producir poetas, escultores, músicos y pintores.

Los dolores del mundo
Arthur Schopenhauer

jueves, 25 de noviembre de 2010

Mi querida bicicleta

Vita Di Milano. Contra el viento.

-Has de hacerlo tú solo. Si no, no aprenderás nunca. Cuando sientas hambre sube a comer.
Y allí me dejó solo, entre el cielo y la tierra, con la conciencia clara de que no podía estar dándole vueltas al jardín eternamente, de que en uno u otro momento tendría que apearme; es más, con el convencimiento de que en el momento en que lo intentara me iría al suelo. En las enramadas, se oían los gorjeos de los gorriones y los silbidos de los mirlos como una burla, mas yo seguía pedaleando como un autómata, bordeando la línea de la tapia, sorteando las enredaderas colgantes de la pérgola del cenador. ¿Cuántas vueltas daría? ¿Cien? ¿Doscientas? Es imposible calcularlas pero yo sabía que ya era por la tarde. Oía jugar a mis hermanos en el patio delantero, la voz de mi madre preguntando por mí, la de mi padre tranquilizándola, y persuadido de que únicamente la preocupación de mi madre hubiera podido salvarme, fui adquiriendo conciencia de que no quedaba otro remedio que apearme sin ayuda, de que nadie iba a mover un dedo para facilitarme las cosas; incluso tuve un anticipo de lo que había de ser la lucha por la vida en el sentido de que nunca me ayudaría nadie a bajar de la bicicleta, de que en este como en otros apuros tendría que ingeniármelas por mí mismo. Movido por este convencimiento, pensé que el lugar más adecuado para el aterrizaje era el cenador. Debería llegar hasta él muy despacio, frenar junto a la mesa de piedra, afianzar la mano en su superficie y, una vez seguro, levantar la pierna y apearme. Pero el miedo suele imponerse a la previsión y, a la vuelta siguiente, cuando frené e intenté sostenerme en la mesa, la bicicleta se inclinó del lado opuesto, y yo me vi obligado a dar una pedalada rápida para reanudar la marcha. Luego, cada vez que decidía detenerme, me asaltaba el temor de caerme y así seguí dando vueltas incansablemente hasta que el sol se puso y ya, sin pensármelo dos veces, arremetí contra un seto de boj, la rueda delantera se enrayó con las ramas y yo me apeé tranquilamente.
Mi padre ya venía a buscarme.
-¿Qué?
-Bien.
-¿Te has bajado tú solo?
-Claro.
Me dio en el pestorejo una palmada cariñosa.
-Anda, di a tu madre que te dé algo de comer. Te lo has ganado.
De adolescente, cuando me lamentaba ante mis amigos de los procedimientos didácticos de mi padre, ellos decían que ésa era la educación francesa y que la educación francesa estaba muy bien. Que ellos no sabían nadar, ni montar en bicicleta, ni distinguir un cuco de un arrendajo porque no habían recibido educación francesa y que era un atraso. Que criar a un niño entre algodones era arriesgado porque luego, cada vez que la vida le pasa la factura, no sabe qué actitud adoptar.

Mi querida bicicleta
Miguel Delibes

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Haikú

Jack Kerouac. Fotografiado por Tom Palumbo.

La Generación Beat
es un grupo de niños
en el camino
que hablan del fin del mundo.

Haikú
Jack Kerouac

martes, 23 de noviembre de 2010

Literatura

Jean Giraudoux, 1927. Fuente: Wikipedia.

El plagio es la base de todas las literaturas, excepto de la primera, que, por otra parte, nadie conoce.

Gracias a nuestra ignorancia, que no a nuestros conocimientos, vamos seguros por la vida.

Literatura
Jean Giraudoux

lunes, 22 de noviembre de 2010

Dónde vivía y para qué

Henry David Thoreau en 1861. Ambrotipo de F. S. Dunshee.

Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente, enfrentarme sólo a los hechos esenciales de la vida y ver si podía aprender lo que la vida tenía que enseñar, y para no descubrir, cuando tuviera que morir, que no había vivido. No quería vivir lo que no fuera la vida, pues vivir es caro, ni quería practicar la resignación a menos que fuera completamente necesario. Quería vivir con profundidad y absorber toda la médula de la vida, vivir de manera tan severa y espartana como para eliminar cuanto no fuera la vida, abrir un amplio surco y arrasarlo, arrinconar a la vida y reducirla a sus términos inferiores y, si resultaba mezquina, coger toda su genuina mezquindad y hacerla pública al mundo; o, si era sublime, saberlo por experiencia y ser capaz de dar cuenta de ello en mi próxima excursión.

Walden
Henry David Thoreau

domingo, 21 de noviembre de 2010

Hoteles literarios

Nathalie de Saint Phalle. Hoteles literarios.

Desde Julien Benda, que únicamente vivió feliz si estaba solo en habitaciones de hoteles provincianos, sin ningún objeto que estorbara el curso de sus pensamientos, al "infierno de los viajes" denunciado por Paul Nizan, toda la escala de impresiones, sentimientos e invenciones de escritores, desde la más perfecta neutralidad a la exaltación sin límites, modificaron el enfoque de un lugar. Y así ocurre que nos seduzcan sus visiones, los cauces de su percepción, más que los propios parajes. El viaje es un sentimiento. De un mismo sitio, alguien lo olvidará todo, algún otro quedará marcado por él para siempre jamás. Existen puntos de destino que no son sino una cena en una ciudad, mas para algunos recuerdan un amorío o un noviazgo decisivo. Hay viajes soñados y otros reales, los hay espirituales y fallidos, inventados o descritos, y no hay dos idénticos. Nerval y Gautier viajaban "como Byron", para hacer realidad un sueño; Larbaud "paseó su tristeza" o sus instantes de felicidad por todas las ciudades de Europa; Montherlant viajó para "realizar un cuento de hadas"; Musil pensaba que "viajar es también ensayar nuestras concepciones, de las que forman parte las utopías", en una época en la que ya no hay nada que hacer interiormente; Céline escribía en la presentación del Viaje al fin de la noche: "Viajar es muy útil, hace trabajar la imaginación. El resto no son sino decepciones y fatigas. Nuestro viaje es por entero imaginario. En eso está su fuerza". Alexandra David-Neel, que partió para unos meses, sólo regresó catorce años después, con "aspecto de salir de un incendio", al contrario del viaje alrededor de un cuarto de Xavier de Maistre. Hoy están en boga los travel writers y los relatos de viajes se multiplican al infinito. Es un estilo de vida. Y es un mercado. Con seriedad e ironía se comentan las ilusiones que se derrumban y se pone de relieve la dimensión novelesca de lo real. El viaje es egoísta. Cargamos siempre con nosotros mismos y sólo el decorado cambia. Desorientados, ya no recorremos la tierra, a lo sumo nos desplazamos.

Traducción de Esther Benítez

Hoteles literarios
Nathalie de Saint Phalle

sábado, 20 de noviembre de 2010

Restos

Mark Strand: Fotogafía de Christopher Felver.

Me vacío de los nombres de los otros. Vacío mis bolsillos.
Vacío mis zapatos y los dejo al borde del camino.
De noche retraso los relojes;
abro el álbum de familia y me contemplo de niño.

¿De qué sirve todo esto? Las horas han hecho su trabajo.
Pronuncio mi nombre. Y digo adiós.
Las palabras siguen al viento una tras otra.
Amo a mi mujer pero la envío lejos.

Mis padres se levantan de sus tronos
hacia lechosos cuartos de nubes. ¿Cómo puedo yo cantar?
El tiempo me dice lo que soy. Cambio y soy el mismo.
Me vacío de mi vida y mi vida permanece.

Restos
Mark Strand

viernes, 19 de noviembre de 2010

Engañado una vez

Nasrudín. Miniatura de autor anónimo. Fuente Wikipedia.

Un hombre pidió a Nasrudín dinero en préstamo. El Mulá pensó que no lo recobraría jamás, pero de todas maneras le dio el dinero.
Para su sorpresa, el hombre no tardó en devolverle el préstamo. Nasrudín se quedó pensativo.
Algún tiempo después el mismo hombre le pidió nuevamente dinero prestado, diciéndole:
-Tú sabes que yo cumplo, pues te he devuelto tu préstamo la vez anterior.
-Esta vez no, bribón -rugió Nasrudín-; me engañaste la vez pasada cuando creí que no me lo devolverías. No te saldrás con la tuya por segunda vez.

Las ocurrencias del increíble Mulá Nasrudín
Idries Shah

jueves, 18 de noviembre de 2010

El retorno de los brujos

Cristina Vergano. Fatma, 2008.

Hasta los treinta y cuatro años , Charles Fort, hijo de unos tenderos de comestibles de Albany, había campado gracias a un mediocre talento de periodista y a una verdadera habilidad para disecar mariposas. Muertos sus padres y liquidada la tienda, disponía ahora de una renta minúscula que le permitía entregarse exclusivamente a su pasión: la acumulación de notas sobre acontecimientos inverosímiles y, sin embargo, comprobados.
Lluvia roja en Blankenbergue, el 2 de noviembre de 1819; lluvia de barro en Tasmania, el 14 de noviembre de 1902. Copos de nieve grandes como copos de café en Nashville, el 24 de enero de 1891. Lluvia de ranas en Birmingham, el 30 de junio de 1892. Aerolitos. Bolas de fuego. Huellas de un animal fabuloso en Devonshire. Platillos volantes. Huellas de ventosas en unos montes. Aparatos extraños en el cielo. Caprichos de cometas. Extrañas desapariciones. Cataclismos inexplicables. Inscripciones en meteoritos. Nieve negra. Lunas azules. Soles verdes. Chaparrones de sangre.
Así llegó a reunir veinticinco mil notas, archivadas en cajas de cartón. Hechos que, no bien mencionados, habían vuelto a caer en el foso de la indiferencia. Y, sin embargo, hechos. Llamaba a esto su "sanatorio de las coincidencias exageradas". Hechos de los que uno no se atrevía a hablar. El oía brotar de sus ficheros "un verdadero clamor de silencio". Les había tomado una especie de cariño a esas realidades incongruentes, arrojadas del campo del conocimiento y a las que acogía en su pobre despacho del Bronx, mimándolas mientras las ordenaba: "Putillas, arrapiezos, jorobados, bufones... y, sin embargo, su desfile por mi casa tendrá la impresionante solidez de las cosas que pasan, y pasan, y no cesan de pasar".

El retorno de los brujos
Louis Pauwels - Jacques Bergier

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Anatomía de la melancolía

Robert Burton. Anatomía de la melancolía.

La mejor manera para curar la melancolía, la más rápida y segura, de todos aceptada, es loci mutatio (cambio de lugar), enviarlos a lugares diversos, para que no puedan oír, ver, ni tengan oportunidad de buscarse de nuevo unos a otros, ni vivir juntos, soli cum sola (completamente aislados), como tantos gilbertinos. Elongatio a patria (salir al extranjero), es la norma de Savonarola, y el precepto de Gordonio, distrahatur ad loginquas regiones, embarcadlo en un viaje.

Anatomía de la melancolía
Robert Burton

martes, 16 de noviembre de 2010

Apocalipsis

Marco Denevi, 1980. Imagen tomada de Wikipedia. Revista Pájaro de fuego.

La extinción de la raza de los hombres se sitúa aproximadamente a finales del siglo XXXII. La cosa ocurrió así: las máquinas habían alcanzado tal perfección que los hombres ya no necesitaban comer, ni dormir, ni leer, ni hablar, ni escribir, ni hacer el amor, ni siquiera pensar. Les bastaba apretar botones y las máquinas lo hacían todo por ellos. Gradualmente fueron desapareciendo las biblias, los Leonardo da Vinci, las mesas y los sillones, las rosas, los discos con las nueve sinfonías de Beethoven, las tiendas de antigüedades, el vino de Burdeos, las oropéndolas, los tapices flamencos, todo Verdi, las azaleas, el palacio de Versalles. Sólo había máquinas. Después los hombres empezaron a notar que ellos mismos iban desapareciendo gradualmente, y que en cambio las máquinas se multiplicaban. Bastó poco tiempo para que el número de los hombres quedase reducido a la mitad y el de las máquinas aumentase el doble. Las máquinas terminaron por ocupar todo el espacio disponible. Nadie podía moverse sin tropezar con una de ellas. Finalmente los hombres desaparecieron. Como el último se olvidó de desconectar las máquinas, desde entonces seguimos funcionando.

Ceremonia secreta y otros cuentos
Marco Denevi

lunes, 15 de noviembre de 2010

Rubaiyat

Archivos de la NASA
Girando y girando,
girando y girando
está el globo solitario,
está el globo solitario.

O. Jayyam


domingo, 14 de noviembre de 2010

Lucas, sus clases de español

Julio Cortázar fotografiado por Mario Muchnik, 1983.

En la Berlitz donde lo toman medio por lástima el director que es de Astorga le previene nada de argentinismos ni de qué galicados, aquí se enseña castizo, coño, al primer che que le pesque ya puede tomarse el portante. Eso si usted les enseña a hablar corriente y nada de culteranismos que aquí los franceses lo que vienen a aprender es a no hacer papelones en la frontera y en las fondas. Castizo y práctico, métaselo en el digamos meollo.
Lucas perplejo busca enseguida textos que respondan a tan preclaro criterio, y cuando inaugura su clase ante una docena de parisienses ávidos de olé y de quisiera una tortilla de seis huevos, les entrega unas hojitas donde ha policopiado un pasaje de un artículo de El País del 17 de septiembre de 1978, fíjese qué moderno, y que a su juicio debe ser la quintaesencia de lo castizo y lo práctico puesto que se trata de toreo y los franceses no piensan más que en precipitarse a las arenas apenas tengan el diploma en el bolsillo, razón por la cual este vocabulario les será sumamente útil a la hora del primer tercio, las banderillas y todo el resto. El texto dice lo siguiente, a saber:

El galache, precioso, terciado, mas con trapío, muy bien armado y astifino, encastado, que era noble, seguía entregado a los vuelos de la muleta, que el maestro salmantino manejaba con soltura y mando. Relajada la figura, trenzaba los muletazos, y cada uno de ellos era el dominio absoluto por el que tenía que seguir el toro un semicírculo en torno al diestro, y el remate, limpio y preciso, para dejar a la fiera en la distancia adecuada. Hubo naturales inmejorables y de pecho grandiosos, y ayudados por alto y por bajo a dos manos, y pases de la firma, pero no se nos irá de la retina un natural ligado con el de pecho, y el dibujo de éste, con salida por el hombro contrario, quizás los más acabados muletazos que haya dado nunca El Viti.

Como es natural, los estudiantes se precipitan inmediatamente a sus diccionarios para traducir el pasaje, tarea que al cabo de tres minutos se ve sucedida por un desconcierto creciente, intercambio de diccionarios, frotación de ojos y preguntas a Lucas que no contesta nada porque ha decidido aplicar el método de la autoenseñanza y en esos casos el profesor debe mirar por la ventana mientras se cumplen los ejercicios. Cuando el director aparece para inspeccionar la perfomance de Lucas, todo el mundo se ha ido después de dar a conocer en francés lo que piensan del español y sobre todo de los diccionarios que sus buenos francos les han costado. Sólo queda un joven de aire erudito, que le está preguntando a Lucas si la referencia al "maestro salmantino" no será una alusión a Fray Luis de León, cosa a la que Lucas responde que muy bien podría ser aunque lo más seguro es que quién sabe. El director espera a que el alumno se vaya y le dice a Lucas que no hay que empezar por la poesía clásica, desde luego que Fray Luis y todo eso, pero a ver si encuentra algo más sencillo, coño, digamos algo típico como la visita de los turistas a un colmado o a una plaza de toros, ya verá como se interesan y aprenden en un santiamén.

Un tal Lucas
Julio Cortázar

sábado, 13 de noviembre de 2010

Ya dicen que la tropa montada en carros

André Thevet. La poetisa Safo.

Ya dicen que la tropa montada en carros, ya la de los infantes, ya la de los navíos, sobre la tierra negra es lo más bello; pero yo, que es aquello que uno ama.
Muy fácil es hacer que cualquier hombre entienda esto: Helena, la que tanto aventajaba a todos en belleza, a su marido, ese hombre noble,
lo abandonó y marchóse a Troya en un navío y en nada de su hija ni de sus padres muy queridos se acordó ya, sino que la sedujo (la Chipriota)...
...inflexible (?)... fácilmente... ahora me ha hecho acordarme de Anactoria ausente.
De ella quisiera el andar seductor y el claro brillo de los ojos ver antes que los carros de los lidios y los infantes con sus armas.

Traducción de P. Rodríguez Adrados

Poemas
Safo

viernes, 12 de noviembre de 2010

PÁJARO LOCO, ESCÁNDALO

José Ángel Valente. Foto: Agencia EFE. EL País.

Vino el escándalo. Pintó de rojo todas las paredes. Saltó de rama en rama, de solapa en solapa, igual que un pájaro. Pájaro loco, escándalo. Picoteaste granos en mi palma. Te abrí mi puerta. Vuela ahora. Haz estallar el tímpano del necio. No dejes al honrado, persíguele debajo de su cama sombría. Incendia las esquinas. Pon tu súbita antorcha en los ojos extintos del menguado. Haz caer al incólume. Despierta al sordo. Y vuela. Vuela y vuelve. Vuelve, pájaro loco, a posarte en mi mano.

Mandorla
José Ángel Valente

jueves, 11 de noviembre de 2010

Pensamientos

Blaise Pascal, meditando en su habitación. Imagen de Wikimedia Commons.

Toda la desgracia de los hombres proviene de una sola cosa, que es no saber permanecer en reposo en una habitación.

Pensamientos
Blaise Pascal

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Metempsícosis

Arantza Sestayo. Cleopatra. Dibujo a lápiz.

Yo fui un soldado que durmió en el lecho
de Cleopatra la reina. Su blancura
y su mirada astral y omnipotente.
Eso fue todo.

¡Oh, mirada! ¡Oh, blancura! y ¡Oh, aquel lecho
en que estaba radiante la blancura!
¡Oh, la rosa marmórea omnipotente!
Eso fue todo.

Y crujió su espinazo por mi brazo;
y yo, liberto, hice olvidar a Antonio.
(¡Oh, el lecho y la mirada y la blancura!)
Eso fue todo.

Yo, Rufo Galo, fui soldado y sangre
tuve de Galia, y la imperial becerra
me dio un minuto audad de su capricho.
Eso fue todo.

¿Por qué en aquel espasmo las tenazas
de mis dedos de bronce no apretaron
el cuello de la blanca reina en broma?
Eso fue todo.

Yo fui llevado a Egipto. La cadena
tuve al pescuezo. Fui comido un día
por los perros. Mi nombre, Rufo Galo.
Eso fue todo.

Metempsícosis
Rubén Darío

martes, 9 de noviembre de 2010

Ser escritor

Abelardo Castillo. Imagen tomada de Escritores org.

La realidad es más vasta y más cambiante, y más sorprendente, de lo que capta por lo general un profesor de estética. Vivir en Grecia, en tiempos de Homero y no hablar de dioses, coturnos alados y gigantes de un solo ojo, siendo poeta, hubiera sido una casi monstruosa mixtificación de la realidad. La objeción de que gigantes y dioses no existían es harto bárbara. En principio, porque si Homero no cabe en el realismo, peor para el realismo, y luego porque la realidad -la confusa y mítica y disparatada realidad humana- admite dragones y centauros, toneles donde encerrar los vientos, y violaciones de muchachas del tamaño de un clítoris, sobre todo si uno vive en la Hélade unos mil años antes de Cristo. Y digo "sobre todo" por una especie de cortesía.

Hay cierta clase de grandes escritores a los que uno después de leerlos, quisiera llamar por teléfono. Esto lo decía Salinger, y Salinger, justamente, es uno de esos escritores.

No intentes ser original ni llamar la atención. Para conseguir eso no hace falta escribir cuentos o novelas, basta con salir desnudo a la calle.

No es lo mismo ambigüedad que confusión. Una historia debe tener siempre un único final. Si quisiste dos o más desenlaces, esos desenlaces son un único final: se llama ambigüedad. Si nadie te entiende ni medio se llama confusión.

Ser escritor
Abelardo Castillo

lunes, 8 de noviembre de 2010

¿Para qué creéis que tomo la pluma?

Walt Whitman. Fotografiado por Napoleon Sarony.

¿Para qué creéis que tomo la pluma?
¿Para celebrar qué?
¿El buque de guerra de forma perfecta, majestuoso, que vi
pasar mar afuera a toda vela?
¿Los esplendores del día que se acaba? ¿O el esplendor de la
noche que me envuelve?
¿O la alardeada gloria y crecimiento de la gran ciudad
extendida a mi alrededor? -No;
Sino para celebrar a dos hombres humildes a quienes vi hoy
día en el muelle en medio de la multitud: se dieron
la tierna despedida de los amigos,
Uno colgaba del cuello de otro y lo besaba apasionadamente,
Y el que debía partir estrechaba al otro entre sus brazos.

Traducción de Francisco Alexander.

Hojas de hierba
Walt Whitman

domingo, 7 de noviembre de 2010

Aforismos

Georg Christoph Lichtenberg. Fuente de la imagen: Wikipedia.

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En muchas regiones de Alemania, la gente utiliza la expresión "mandar al Blocksberg" para referirse a todas aquellas cosas de las que está harta: ojalá estuviera esto en el Blocksberg (1).
Tal es el caso, sobre todo, en Westfalia (véase Staatsanzeigen IV, n.º 2). También el fraile franciscano Guido Schultz, que cuenta su vida en este cuadernillo, deseó ver su hábito de franciscano en dicho lugar. Esto podría dar pábulo a alguna obra escrita que fuera de utilidad. Cabría suponer que en un día determinado, por ejemplo la noche del 31 de diciembre al 1 de enero, se exhibieran todas las cosas que uno hubiera deseado ver en el Blocksberg durante el año que termina.

(1) Blocksberg: nombre popular del Brocken, la cima más alta del Harz, en Alemania, donde según la tradición se celebraban aquelarres en la noche de Walpurgis (1 de mayo).

Traducción y notas de Juan del Solar.

Aforismos
Georg Christoph Lichtenberg

sábado, 6 de noviembre de 2010

Posibilidades

Wislawa Szymborska, 2009. Foto de Mariusz Kubik.

Prefiero el cine.
Prefiero los gatos.
Prefiero los robles a orillas del río.
Prefiero Dickens a Dostoievski.
Prefiero que me guste la gente a amar a la humanidad.
Prefiero tener en la mano hilo y aguja.
Prefiero el color verde.
Prefiero no afirmar que la razón es la culpable de todo.
Prefiero las excepciones.
Prefiero salir antes.
Con los médicos prefiero hablar de otra cosa.
Prefiero las viejas ilustraciones.
Prefiero lo ridículo de escribir poemas a lo ridículo de no escribirlos.
En el amor prefiero los aniversarios que se celebran todos los días.
Prefiero a los moralistas que no me prometen nada.
Prefiero la bondad del sabio a la del demasiado crédulo.
Prefiero la tierra vestida de civil.
Prefiero los países conquistados a los conquistadores.
Prefiero tener reservas.
Prefiero el infierno del caos al infierno del orden.
Prefiero los cuentos de Grimm a las primeras planas del periódico.
Prefiero las hojas sin flores a la flor sin hojas.
Prefiero los perros con la cola sin cortar.
Prefiero los ojos claros porque los tengo oscuros.
Prefiero los cajones.
Prefiero muchas cosas que aquí no he mencionado a muchas otras que tampoco he dicho.
Prefiero el cero solo al que hace cola en una cifra.
Prefiero el tiempo de los insectos al tiempo de las estrellas.
Prefiero tocar madera.
Prefiero no preguntar cuánto me queda y cuándo.
Prefiero tomar en cuenta incluso la posibilidad de que todo tiene una razón de ser.

Traducción de Gerardo Beltrán

Gente en el puente, 1986
Wislawa Szymborska

viernes, 5 de noviembre de 2010

Adán y Eva

Adriaen van der Werff. Adán y Eva, en el Paraíso.

Graciela propuso a cuarenta escolares, comprendidos entre los siete y los doce años, que describieran a Adán y a Eva, en el Paraíso. Luego, recogió las respuestas:

Adán vivía muy felis entre los arboles y las plantas asta que llegó la Eva y le hiso comer la manzana porque quería matarlo y reinar ella sola.

Dios sacó a Eva de una costilla de Adán porque el se aburría un poco y tenia ganas de tener a quien mandar.

Mi padre dise que Eva era como todas las mujeres que se pasan el día conversando con las vecinas y viven fastidiando a los hombres para que les compren cosas, ropas y eso.

La historia esa es un poco confusa, porque nadie entiende porqué a Dios se le ocurrió ponerle a Eva de compañera. Si en vez de ponerle una mujer le hubiera puesto a otro, a un hombre, como él, Adán la habría pasado mucho mejor. Pescarían juntos, se irían de paseo a cazar fieras y los sábados a la noche de farra.

Dios como era muy machista lo primero que hiso dise mi mamá fue inventar al hombre y después ensima dise que Eva le nasió de un costado que dise mi mamá que ojalá todos los partos del mundo fueran ashí las mujeres lo pasaríamos más aliviadas.

La nave de los locos
Cristina Peri Rossi

jueves, 4 de noviembre de 2010

Máximas y aforismos

Emil Cioran. Fotografía de Simone Boué.

Habiendo comenzado el día con Meister Eckhart, he pasado luego a Epicuro. Y el día no ha acabado todavía: ¿con quién concluirlo?

Demóstenes copió a mano ocho veces todo Tucídides. Así se aprende una lengua. Deberíamos tener el valor de transcribir todos los libros que admiramos.

Que a alguien no le guste lo que hacemos, eso lo admitimos más o menos. Pero si alguien desprecia un libro que le hemos recomendado, cosa mucho más grave, nos hiere como un ataque solapado. Pues duda de nuestro gusto y hasta de nuestro discernimiento.

Máximas y aforismos
Emil Cioran

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Balánida

Balánida
I
Es un corazón pequeño,
la punta al aire:
símbolo orgulloso y dulce
del corazón más tierno.

Lágrimas derrama
corrosivas como brasas
en prolongados adioses
de flores blancas.
(...)
Balánida
Paul Verlaine

martes, 2 de noviembre de 2010

La torre de Hanoi

"En el gran templo de Benarés, debajo de la cúpula que marca el centro del mundo, está colocada una placa de bronce, sobre la cual están fijas tres agujas de diamante, cada una de las cuales tiene un codo de altura y su espesor es como el cuerpo de una abeja. En una de estas agujas, cuando se creó el mundo, Dios colocó sesenta cuatro discos de oro puro, el mayor de los cuales se apoya sobre la placa de bronce y los demás, por orden de tamaño decreciente, descansan sobre él.Esto constituye la torre de Brahma. Día y noche, incesantemente, los sacerdotes traspasan los discos de una de las agujas de diamante a la otra, de acuerdo con las leyes fijas e inmutables de Brahma, que exigen que el sacerdote mientras cumple su obligación, no debe mover más de un disco por vez y que lo debe colocar en una aguja de modo que no quede debajo suyo ningún disco de menor diámetro. Cuando los sesenta y cuatro discos hayan sido traspasados de esta manere, de la aguja donde Dios los colocó, en la Creación, a una de las otras dos agujas, torre, templo y brahmanes, por igual, se desmenuzarán en polvo y en medio de un fragoso trueno, el mundo desaparecerá".
Matemáticas e imaginación
(Traducción: José Celdeiro Ricoy)
(Los Nueve Mil Millones De Nombres De Dios)

Edward Kasner y James Newman

lunes, 1 de noviembre de 2010

Epítetos del sol

Anton Raphael Mengs. Helios, como representación del mediodía.

Fúndase también la semejanza en la correlación del nombre, y válese de la paranomasia, para apoyo de la similitud. De esta suerte, un ingenioso orador, fué buscándole los epítetos al sol. Virgilio le llama rey de la luz: Per duodena regit Sol aureus astra. Horacio, honra y lucimiento del Cielo: Lucidum Coeli decus. Ovidio, espejo del día: Opposita speculi refertur imagine Phoebus. Lucano, fuente de la luz: Largus item liquidis fons luminis aethereus Sol. Silio Itálico, lámpara del mundo:Explorat dubius Phoebea lampade natos. Stacio, el Padre universal: Donec Pater igneus Orbem impleat. Séneca el trágico, el Rector de la claridad: Oh lucis almae Rector. El cristiano Vida, la rosa antorcha: Et face Sol rosea nigras dificerat umbras. Platón, la cadena de oro del Cielo: Aurea coeli catena. Plinio, alma del mundo: Mundi animus, & mens. Ausonio, mayorazgo del resplandor. Aurea proles. Boecio, el Cochero del día: Qod Phoebus roseum diem curru probebit aureo. Arnobio, El Príncipe de los Astros: Syderum, Sol princeps. Cicerón, el Presidente de las antorchas: Moderator luminum. San Gregorio Nacianceno, el Corifeo de las estrellas: Reliquerum Chorifeus. San Basilio, ojo resplandeciente del Cielo: Oculus Coeli splendidus. El Profeta Rey, Gigante de la luz: Exultabit ut Gigas. Finalmente, el grave y erudito Filón, le llamó el Duque de las estrellas: Stellarum Dux.

Agudeza y Arte de Ingenio
Baltasar Gracián

Marilyn

Marilyn Monroe, en la playa. Fotografiada por Andre de Dienes.

Para sobrevivir habría tenido que ser más cínica o por lo menos estar más cerca de la realidad. En lugar de eso era una poetisa callejera intentando recitar sus versos a una multitud que le hacía jirones en la ropa.

Entrevista
Norman Mailer